Humanos y otras especies comparten patrones en llamados de apareamiento

Humanos y otras especies comparten patrones en llamados de apareamiento

Un estudio del Smithsonian Tropical Research Institute revela un hallazgo sorprendente. Los humanos prefieren los mismos sonidos de apareamiento que resultan atractivos para los animales.

La investigación, publicada el 19 de marzo en la revista Science, sugiere que estas preferencias podrían ser más universales de lo que se pensaba.

La ciencia lo confirma: el “gusto los sonidos” no es solo humano

En la naturaleza, señales como colores, aromas y sonidos evolucionaron para atraer parejas. Sin embargo, este estudio demuestra algo más:

Los humanos también encuentran agradables esas mismas señales.

En particular, los investigadores analizaron los sonidos de animales y descubrieron que tanto humanos como otras especies coinciden en sus preferencias.

Un experimento global con más de 4,000 personas

Para llegar a esta conclusión, el equipo utilizó un enfoque innovador: ciencia ciudadana gamificada.

A través de un juego en línea, más de 4,000 participantes de todo el mundo escucharon pares de sonidos de 16 especies diferentes. Luego, debían elegir cuál les parecía más atractivo.

El resultado fue claro:

  • Los humanos eligieron los mismos sonidos que prefieren los animales
  • Cuanto más atractivo era un sonido para el animal, más probable era que el humano lo seleccionara
  • Además, las personas respondían más rápido ante los sonidos más atractivos

¿Qué tipo de sonidos preferimos?

El estudio encontró patrones muy específicos. Tanto humanos como animales tienden a preferir:

  • Sonidos graves (baja frecuencia)
  • Llamados con adornos acústicos como:
    • Trinos
    • Clics
    • “Chucks”

En otras palabras, existe una conexión biológica en cómo percibimos el sonido.

El origen de estas preferencias

Este hallazgo se basa en investigaciones previas del científico Michael J. Ryan y su colega A. Stanley Rand, quienes estudiaron a las ranas túngara en Centroamérica.

Ellos descubrieron que las hembras prefieren machos con llamados más complejos. Ahora, este nuevo estudio confirma que los humanos también se inclinan esos sonidos complejos.

Darwin tenía razón: los animales también “aprecian lo bello”

El propio Charles Darwin ya había planteado esta idea:

Los animales podrían tener un “gusto lo bello”, similar al de los humanos.

Hoy, la ciencia respalda esa teoría. Según los investigadores, esto ocurre porque compartimos sistemas sensoriales similares con otras especies.

Un hallazgo clave para la biología evolutiva

Este estudio del Smithsonian no solo explica cómo percibimos los sonidos. También abre nuevas preguntas sobre la evolución:

  • ¿Por qué distintas especies comparten gustos similares?
  • ¿Qué papel juega la biología en nuestras preferencias?

En definitiva, la investigación demuestra que la conexión entre humanos y animales es más profunda de lo que imaginamos.

Foto de portada: Ebbractus 2017 Una rana arbórea amarillenta, cuyo llamado de apareamiento se utilizó en el estudio. Su saco vocal se infla para amplificar sus vocalizaciones. Crédito: Ryan Taylor

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