Parque Mirador de Las Américas: comunidad china rechaza su desmantelamiento
La comunidad chino-panameña, en ejercicio de su legítimo derecho a defender su memoria histórica, identidad cultural, integración nacional y dignidad colectiva, manifiesta su enérgico y categórico rechazo al desmantelamiento y destrucción del Parque Mirador de Las Américas.
El hecho ocurrió la noche del 27 de diciembre de 2025 y ha sido atribuido a la Alcaldía de Arraiján.

Este procedimiento se realizó sin notificación previa, sin consulta pública y sin comunicación formal con las organizaciones representativas de la comunidad china.
De esta forma, se vulneraron principios esenciales como la legalidad, la transparencia, la participación ciudadana, la buena fe administrativa y el debido proceso, pilares fundamentales de un Estado de Derecho.
Además, la actuación impidió la preservación y el rescate de elementos patrimoniales del monumento.
Tampoco permitió implementar acciones para salvaguardar su valor simbólico, cultural, histórico y social.
Esta omisión constituye un acto arbitrario, carente de sensibilidad intercultural y contrario a los estándares mínimos de una gestión responsable del patrimonio conmemorativo.
Un monumento de memoria y aporte histórico
El Parque Mirador de Las Américas no era solo una estructura física.
Era un espacio vivo de memoria colectiva, creado para honrar a los primeros inmigrantes chinos que llegaron al Istmo y que contribuyeron de forma decisiva a la construcción del Ferrocarril de Panamá y del Canal de Panamá, hitos fundamentales del desarrollo nacional.
Este monumento fue edificado con el esfuerzo y el aporte directo de ciudadanos de la comunidad chino-panameña, en el marco de la conmemoración de 150 años de presencia pacífica, productiva y continua en la República de Panamá.
Asimismo, el parque simbolizaba la integración armónica entre la herencia cultural china y la identidad panameña, reflejando una historia compartida de trabajo, convivencia y respeto.
Inacción institucional previa
Desde junio de 2024, diversas organizaciones de la comunidad china realizaron gestiones reiteradas ante la Alcaldía de Arraiján para solicitar mantenimiento y conservación del monumento.
Sin embargo, estas solicitudes no recibieron respuesta efectiva ni una conclusión institucional.
Incluso, tras una reunión sostenida en marzo, no se obtuvo pronunciamiento alguno, configurándose un patrón de inacción administrativa que antecede y agrava la gravedad de los hechos ocurridos.
Solicitud de investigación y llamado a la convivencia
Ante este escenario, la comunidad chino-panameña informa que solicitará una investigación para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades administrativas correspondientes, en defensa del legado histórico, cultural e integrador afectado.
Al mismo tiempo, expresa su profundo agradecimiento a la ciudadanía panameña, a organizaciones sociales, culturales y académicas, y a personas de diversos orígenes, las múltiples muestras de solidaridad y apoyo recibidas.
Estas expresiones confirman que la defensa de la memoria histórica y del respeto intercultural es una causa compartida quienes creen en un Panamá plural, justo e inclusivo.

Finalmente, la comunidad china reitera su voluntad permanente de diálogo respetuoso, técnico y constructivo.
No obstante, advierte que las decisiones unilaterales que desconocen el valor de la integración cultural y la contribución de las comunidades que forman parte del tejido nacional generan fracturas culturales, sociales e institucionales, incompatibles con los principios de convivencia democrática y multiculturalidad que caracterizan a Panamá.
Atentar contra esta memoria colectiva es atentar contra nuestra historia común y contra los valores fundamentales del Estado de Derecho.

