Panamá conmemora 150 años de la comunidad judía y su legado en el país
La comunidad judía en Panamá conmemora este año el 150 aniversario de la Congregación Kol Shearith Israel (KSI), una institución que ha mantenido una presencia continua en el país desde el siglo XIX y que ha contribuido al desarrollo educativo, cultural, religioso y social de Panamá.
El origen de esta comunidad se remonta a la llegada de familias judías sefardíes provenientes del Caribe durante la segunda mitad del siglo XIX. Sin embargo, el 14 de mayo de 1876 marcó un momento histórico con la creación oficial de la Congregación Kol Shearith Israel, inicialmente enfocada en los ritos funerarios, una tradición fundamental dentro de la cultura judía.
Desde sus inicios, la comunidad entendió la importancia de construir espacios propios que fortalecieran su identidad y organización. Por eso, la creación de un cementerio judío se convirtió en una de las primeras prioridades para consolidar la vida comunitaria en Panamá.
Con el paso de los años, la congregación creció junto al país. Nuevas generaciones impulsaron proyectos educativos, religiosos y sociales que fortalecieron el vínculo entre la comunidad judía y la sociedad panameña.

Un legado de educación y cultura
A lo largo del siglo XX, la congregación alcanzó importantes hitos. En 1932 nació la Hermandad Femenina, enfocada en promover la cooperación, las obras sociales y la solidaridad. Más adelante, en 1935, abrió la primera sinagoga en la Avenida Cuba, consolidando la vida religiosa organizada de la comunidad.
La educación también se convirtió en uno de sus principales pilares. En 1955 impulsaron la creación del Instituto Alberto Einstein y, posteriormente, el Colegio Isaac Rabin en el año 2000. Ambas instituciones fortalecieron la formación académica y los valores comunitarios de nuevas generaciones.
Décadas después, en 2006, la congregación trasladó sus operaciones a su actual centro comunitario en Costa del Este. Allí desarrollan actividades espirituales, educativas y culturales que mantienen viva la identidad de la comunidad judía en Panamá.
El rabino Gustavo Kraselnik destacó que el mayor desafío de cada generación ha sido preservar el legado recibido y adaptarlo a los nuevos tiempos. Según explicó, cumplir 150 años refleja la capacidad de continuidad, compromiso y evolución de la congregación.
Aporte de la comunidad judía al desarrollo de Panamá
Con el tiempo, integrantes de la comunidad judía participaron activamente en distintos sectores del país. Sus aportes se extendieron a áreas como educación, ciencia, cultura, comercio, derecho marítimo y vida pública.
Además, la congregación ha promovido iniciativas orientadas al diálogo y la convivencia entre comunidades. Entre ellas destacan Mosaico: Panamá, país de oportunidades, un ciclo de conferencias creado en 2016, y Lejaim Panamá, un programa televisivo enfocado en identidad, cultura y convivencia.
El presidente de la Junta Directiva de KSI, Moisés Abadi Maduro, señaló que el objetivo de la congregación ha sido crear espacios donde sus miembros puedan vivir plenamente su identidad y, al mismo tiempo, participar activamente en la construcción de la sociedad panameña.

Actividades los 150 años
Como parte de esta celebración histórica, la congregación desarrollará una agenda especial durante 2026. Entre las actividades destacan la rededicación del cementerio judío histórico en el Cementerio Amador, la publicación de un libro de cocina con recetas tradicionales y contemporáneas, y la inauguración de la ampliación del centro comunitario.
Estos nuevos espacios estarán orientados al fortalecimiento educativo y espiritual de futuras generaciones.
Con esta conmemoración, la comunidad judía reafirma su presencia dentro de la historia de Panamá y proyecta su continuidad como parte activa del desarrollo social, cultural y humano del país.
