Panamá lleva los gastos menores del Estado a las tarjetas de débito Visa
Panamá avanza en la digitalización de la gestión pública con una nueva iniciativa del Banco Nacional de Panamá (Banconal) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El proyecto busca cambiar la forma en que las instituciones administran y supervisan los gastos menores del Estado.
A partir de ahora, las cajas menudas podrán gestionarse mediante una tarjeta física de débito comercial Visa. Este medio de pago permitirá cubrir gastos operativos menores en establecimientos y proveedores que acepten pagos con tarjeta.
Sin embargo, el cambio va más allá de sustituir el efectivo o los cheques. La iniciativa busca digitalizar todo el ciclo de los gastos menores. Esto incluye el registro, la autorización, el pago, la conciliación, la reposición y la supervisión.
Además, el nuevo modelo permitirá contar con información transaccional trazable en tiempo real. También incorporará controles preventivos mediante reglas, límites y categorías de gasto previamente definidos.
Menos efectivo y más control sobre los gastos públicos
La iniciativa busca modernizar un sistema que todavía depende de procesos manuales, efectivo, cheques y conciliaciones posteriores.
El universo identificado el MEF comprende 891 cajas menudas, con un monto aproximado de B/.1.94 millones. Esta cifra está sujeta a actualización parte de la institución.
Solo en 2024 se registraron aproximadamente 11,000 cheques de reembolso. El dato refleja el volumen de operaciones que genera actualmente este mecanismo.
Con la nueva herramienta, las instituciones podrán reducir progresivamente el uso de efectivo y cheques físicos. Al mismo tiempo, tendrán evidencia digital de las transacciones, lo que facilitará las auditorías y el seguimiento de los recursos.
El sistema también permitirá identificar con mayor rapidez excepciones, alertas y gastos que no cumplan con las políticas establecidas.
Para Javier Carrizo Esquivel, gerente general del Banco Nacional de Panamá, la transformación digital del Estado no consiste solamente en reemplazar el papel tecnología.
“La transformación digital del Estado no consiste únicamente en sustituir el papel una herramienta tecnológica. Se trata de utilizar tecnología y datos para gestionar mejor los recursos públicos, fortalecer la transparencia y anticiparnos a los riesgos”, señaló.
Carrizo destacó que la iniciativa representa un paso hacia una gestión pública más ágil, eficiente y basada en información en tiempo real.
Una plataforma con más trazabilidad
El nuevo modelo también busca facilitar el trabajo de los proveedores que prestan servicios al Estado. La digitalización permitirá reducir gestiones manuales y agilizar algunos procesos administrativos.
Para las instituciones públicas, el sistema ofrecerá herramientas para fortalecer los controles internos. Además, permitirá acceder a información más oportuna para tomar decisiones.
De igual forma, la tecnología puede facilitar una fiscalización más proactiva basada en datos. Por ejemplo, el sistema podría ayudar a detectar gastos fuera de política, consumos inusuales o compras en categorías no autorizadas.
La iniciativa también tendrá un componente ambiental. Al reducir el uso de papel y disminuir los procesos físicos, el modelo puede contribuir a reducir la huella de carbono asociada a la gestión pública.
Liz Marie Pareja, gerente general de Visa Panamá, Nicaragua y Belice, destacó la importancia de trabajar con el sector público para acelerar la digitalización de los pagos.
Según Pareja, la tecnología permite desarrollar soluciones más seguras, eficientes y transparentes. También señaló que mejorar la forma en que el Estado administra sus recursos puede contribuir a fortalecer la competitividad del país.
A mediano y largo plazo, el modelo podría extenderse a otras categorías de gasto operativo. Entre ellas están los viáticos, compras recurrentes, suministros, mantenimiento y servicios administrativos.
La aplicación de estas herramientas dependerá de los criterios de control, trazabilidad y cumplimiento de las normas correspondientes.
Con esta iniciativa, Banconal y el MEF avanzan en la digitalización de los gastos menores del Estado. El objetivo es contar con procesos más ágiles y transparentes, mejorar el control de los recursos públicos y utilizar la tecnología para fortalecer la gestión gubernamental.
